¿Cómo el ser humano conoce, piensa, recuerda, procesa información y la organiza, crea, interpreta y propone nuevas formas de entender y reflexionar el mundo? Efectivamente, esta es una cuestión de alta complejidad que implica el estudio dedicado y decidido de la ciencia cognitiva y de la pedagogía cognitiva, asimismo, de las prácticas que representan aquellas particularidades naturales y sociales con las cuales se determinar ciertas maneras del conocimiento, del ser y hacer (Bruner 1991 y 1997; Gardner, 1987; Jeannerod, 1997; Maier, 1968; Mansilla, 2000; Piaget, 1968a, 1968b y 1969).


Dentro de la fundamentación teórica del programa de Licenciatura en Ciencias Naturales y Educación Ambiental, se propone la reflexión crítica del hecho educativo y pedagógico desde la comprensión del fenómeno social y afectivo, como manifestación cultural, política, relacional y de lógica e interacción (Apple, 2019), lo que establece el continuo diálogo entre cuatro elementos fundamentales de las relaciones humanas: El primero, el asunto social como contexto, medio y representación de una idea colectiva; el segundo, lo afectivo desde las implicaciones emocionales propias de la naturaleza del hombre y su organización social; el tercero, la pedagogía, como reflexión continua de la acción formativa, en donde intervienen las experiencias (Dewey, 2010; Sáenz-Obregón y Zuluaga, 2004; Montenegro, 2016 y 2017), las situaciones históricas y contextuales que las referencian en una idea de nación, humanidad, conocimientos, disciplinas, formas de ser y hacer (Albán 2009; Mejía, 2008; Santos, 2003; Walsh, 2013), el sentido ético en relación con las interacciones sociales y culturales (Ramírez, 2008) entre otras; el cuarto, la inclusión, que para Habermas (1998, 1999) implica un reconocimiento tanto de los movimientos – colectividades como de las representaciones de la idea de emancipación orientadas desde la comprensión de las diferencias indistintamente de su tipología y prácticas, las cuales deben ser superadas principalmente en escenarios como el pedagógico (Araya, 2011).

El Programa busca el estudio científico de las ciencias naturales, la educación ambiental y la pedagogía, de las relaciones que éstas suponen, de las formas de aplicabilidad de las mismas y especialmente, de las didácticas que exigen para convertirse en objeto de estudio en la escuela. Reseña los escenarios de las líneas de investigación, los campos de acción y la influencia social de las mismas.

Las ciencias naturales buscan explicar los fenómenos cotidianos de la naturaleza, por lo que tienen un componente tanto teórico como experimental, desde donde se explica la naturaleza de los seres vivos pero que también requiere la comprensión del mundo sub-microscópico de los átomos y moléculas que los componen, de la estructura de la materia y su relación con la energía, así como las propiedades responsables mantener la materia ordenada.

 

La Química por ser una ciencia tan amplia sirve de apoyo a muchas otras tales como: la física, la geología, las ingenierías, la farmacia, la biología, las ciencias de la salud y las ciencias agrícolas y pecuarias entre otras. Por esta razón, para facilitar la comprensión de tópicos específicos de cada disciplina, es necesario poseer conceptos básicos y bien cimentados de esta ciencia. El metabolismo de los alimentos en el hombre, los animales y las plantas, la energía que se adquiere de los combustibles, las sustancias que componen los fertilizantes, pesticidas y medicamentos tanto de uso humano como pecuario son solo algunos ejemplos de sustancias que siguen las reglas de juego que la Química trata de establecer de forma cada vez más clara.      

 

En este curso se proporciona a los estudiantes los conceptos, principios y leyes que rigen el comportamiento de sistemas atómicos y moleculares que componen toda la materia, por lo que los conceptos introducidos en este curso tendrán aplicación a lo largo de su trayectoria estudiantil y profesional