Con el paso del tiempo, el uso de tecnologías emergentes para el almacenamiento de grandes volúmenes de datos (estructurados, semiestructurados, no estructurados y heterogéneos), diferentes al modelo relacional, se ha incrementado en gran medida debido a que ofrecen mejor desempeño y flexibilidad en aplicaciones de alcance global. De ahí que, es importante conocer cómo estas tecnologías de bases de datos implementan conceptos fundamentales como modelo de datos, consistencia, seguridad y privacidad de los datos, así como también si cumplen con las propiedades ACID (Atomicity, Consistency, Isolation and Durability) o con el teorema CAP (Consistency, Availability and Partition).