El rendimiento de cualquier organismo depende en parte de las condiciones ambientales y en parte de sus genes; asimismo, el conjunto de todos los genes de un individuo constituye su genoma.

En la práctica acuícola la aplicación de la genética mendeliana, molecular o genómica es de vital importancia por cuanto dichas prácticas pueden influir en la diversidad genética en distintos planos: especies, comunidades, ecosistemas y paisajes. De hecho, la acuicultura se ha concebido con la finalidad de modificar el paisaje o ecosistema y conseguir otro que sea más productivo. 

La acuacultura se ha identificado como una actividad productiva de de gran importancia para el desarrollo de zonas rurales y costeras en el mundo y en nuestro país. Debido a la gran riqueza en cuanto a recursos hídricos que posee, complementada por la gran diversidad biológica existente. Además por que se constituye en fuente alternativa para la producción de alimento de gran valor nutricional, como contribución a la erradicación del hambre y la pobreza mundial, ya que además permite la generación de ingresos económicos para quienes la desarrollan. En esos procesos se generan una cantidad de datos que deberan gestionar, administrar, y procesarlos en un sistema de información para mejorar la  eficiencia que procesa los datos en relación al área de acción.