Desde diferentes posturas teóricas y en diferentes momentos históricos; médicos, filósofos, psicólogos y pensadores de otras disciplinas han buscado explicar la dinámica de las características que hacen que las personas seamos particulares y diversas, y han intentado explicar los orígenes y razones del comportamiento, de las emociones y en general de la forma de ser que adoptamos las personas, estableciendo teorías, y enfoques que permiten acercarnos a un concepto general acerca de la personalidad.

Según diversos planteamientos investigativos la personalidad tiene origen en atributos innatos y contextuales, y  es desde allí como se constituyen las perspectivas explicativas del desarrollo de la misma.  La forma en que hombres y mujeres percibimos el mundo e interactuamos con él, es fundamental para entender el desarrollo humano, entender sus avances, sus alcances y sus logros, para entender como una sociedad florece desde la ciencia y el arte, pero también, para comprender  sus limitaciones, sus retrocesos, sus guerras, sus conflictos, su violencia.

La personalidad es un tema de obligatorio estudio dentro de la psicología, sin importar la corriente que la sustente, entender la forma de ser de las personas es, a nivel teórico, fundamental para lograr mejorar la calidad de vida de las personas o de una comunidad y generar los cambios terapéuticos necesarios, eso sí, reconociendo posturas que validen lecturas contextuales y no generalicen ni encasillen  o estereotipen subjetivamente a hombres y mujeres, es ese el mayor aprendizaje que se posibilitará desde la asignatura.