Las características finales de un producto dependen de la estabilidad del proceso asociado a la elaboración de este. En una gran medida esto depende del control que se pueda aplicar a la operación unitaria o al proceso de manufactura.  En la actualidad esto se logra implementando lazos de control en los que, de manera automática, se ajustan parámetros para que las variables de control se ajusten a un valor deseado y no estén sometidas a perturbaciones causadas por el azar. Aunque no en todos los casos, los sistemas de control se basan en componentes electrónicos e informáticos.

Por otra parte, el diseño de procesos químicos, incluso los lazos de control que se implementan sobre estos pueden ser recreados de manera virtual empleando las modernas herramientas de información. La simulación de procesos surge como una herramienta de la que se derivan las condiciones de funcionamiento que afectan la implementación y operación. A su vez el planteamiento de estos escenarios permite optimizar y mejorar el diseño de los procesos.